Recuento rápido de las amistades grandes que he tenido y su devenir. Considero positivo que duren más con el paso del tiempo:
Pablo: amigo de la primaria, el primero en la vida. Íba a su casa en los departamentos frente a la plaza Aristóbulo del Valle, Villa del Parque. Le perdí el rastro apenas terminó el Jardín, aunque creo saber dónde vive. Igual, meh.
Marcos Danna: Amigo de la primaria. Teníamos una competencia por quién sacaba más nota. Me ayudó mucho, visto con perspectiva. Luego de Séptimo grado, dejé de verlos a todos; él incluído. Si bien lo sumé a Facebook una vez y hablamos, no fue lo mismo y dejé de contactarlo.
Santiago Alleva: primer amigo de peso en mi adolescencia. Compartíamos grupo parroquial. Incluso una vez, en 5to creo, dormí en su casa luego de ir de fiesta a Solutrain, famoso boliche de San Martín, PBA. Diferencias de criterios hicieron que me aleje de él y pierda la relación; en este caso sí me apena.
Adriano Fernández: Amigo aún hoy. Lo conocí en un grupo parroquial que mezclaba gente de la mañana y la tarde; él cursaba TM. Un año menor a mí, con él me relacioné además a una barra de amistades con las cuales perdí contacto (Nacho Simbonnet, Diego Linares, ‘Gusty’ Zalazar o ‘la Chani’) obviamente por ser yo un idiota y depresivo. Adriano es el único con el cual conservo relación fluída. Abogado — UBA.
Yamila D.(jamás lo diría, ni bajo tortura) Barral: Hablaba con ella por Facebook ya que, sorpresa, quería tirármela. Eventualmente conversamos muchísimo durante, pongamos 2010–12. Y nos llegamos a ver una vez, en el shopping de Caballito. Finalmente perdimos el contacto (otra vez yo siendo un cuelgue, pero también me alejé a propósito). Sufrí incluso la distancia, pero por vueltas de la vida, me aceptó en Instagram durante 2020 y hablamos largo y tendido de nuevo, juntándonos otra vez y reforzando nuestra amistad. Soy muy felíz y estoy honrado de poder ser amigo de ella. Ingeniera Química — UTN.
Victoria López: Quizás en 2015 o 2016 empezamos a hablar, otra vez la Internet. Eventualmente nos hicimos grandes amigos, a tal punto que me dio la responsabilidad y el honor de ser el padrino de su hija, Venecia -la principal responsable para que yo reduzca el masivo y descontrolado nivel de cagadas que solía hacer. Le debo también haber dormido en un local y en una casa cuando podía estar durmiendo en una plaza. Estudia Abogacía en locación desconocida.
Jimena Spagnuolo. Podría confiarle mi vida, como lo hice con mi ropa durante unos años. Otra amiga ‘de la internet’ que pasó a la realidad. Hemos viajado a Uruguay, ha laburado conmigo (al igual que Victoria) en el geriátrico. Diseñadora de Imagen y Sonido — UBA.
Menciones de honor: Heather, Valentina, Belén.