Hacia Alberto Benegas Lynch

Edo
3 min readAug 31, 2021

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Meras dudas

Observando el video que adjuntaré ahora, en el programa La Repregunta de LN+, el afamado autor liberal veo que elude un tema importantísimo para ganar respaldos sociales y políticos en Argentina: la igualdad social. Se que al doctor le despreocupa ser político, pero muchísimos referentes del liberalismo y adyacencias lo toman como maestro o mentor, por ende sus palabras adquieren un peso singular en este contexto contemporáneo de crecimiento del liberalismo y afines.

https://www.lanacion.com.ar/opinion/la-repregunta-alberto-benegas-lynch-me-parece-un-insulto-a-la-inteligencia-que-se-diga-que-las-nid29082021/

El concepto de ‘capital cultural’ fue inicialmente analizado por Pierre Bourdieu. Vendría a ser, muy sinteticamente, los social assets de una persona para escalar socialmente o que le permiten mantenerse en ciertos lugares respetables de la sociedad. Creo que nadie puede negar aquí que conocerse varias óperas da mucho más valor cultural que conocerse los anime dirigidos por Yoshiyuki Tomino o los roles que le puso voz Nao Toyama (para mi dolor, la sociedad es así). Ser oyente de Beethoven es mucho más elevado culturalmente que ser oyente de Paulo Londra; tener dos doctorados en Ingeniería genera más respeto que ser trabajador portuario. Y así seguiríamos. Esto viene de nuestras familias: un padre médico y una madre abogada, fans de la ópera, que viven en un barrio acomodado y gustan de recorrer museos, aportan a sus descendientes un bagaje que no poseerá un descendiente de gente que resida en chabolas/villa miseria/el nombre que tenga en tu país. Esto es una dura realidad, que no sólo marca la desigualdad (que yo al igual que don Benegas celebro; no quiero 46M de panaderos) sino una diferenciación que conlleva signos negativos: envidia, problemas sociales por la gran cantidad de ricos y pobres, el rico vs pobre, ghettos, countries, cadenas de circulación y socialización muy apartadas que luego generarán grietas sociales y luego políticas que dejarán al país en la ruina. Véase República Argentina.

Fuera de si adscribimos o no a las teorías del filósofo, me parece evidente, palpable, lo que sucede.

Las preguntas que me hago son: ¿osa negarse a ver esta realidad? ¿Osa, entonces, negarse a percibir que hay diferencias durísimas en lo real y a veces terribles en la subjetividad humana? ¿Osará también negarse a ver el efecto que estas supuestamente inexistentes clases sociales generan en la realidad palpable desde antaño? ¿Romeo y Julieta le parecerá una exageración, un mal chiste entonces? Pero volviendo al presente, ¿niega don Alberto la existencia de divisiones, de vidas distintas totalmente entre las personas que trascienden el ingreso económico y la capitalización familiar? ¿No adhiere a ver que divisiones de orígen en la sociedad son fuente de recelos, de diferencias de resultado; que un hijo de abogados famosos tiene un camino mucho más allanado que alguien nacido de criadores de ovejas? Qué se yo, dudas de un personaje que tipea.

Otro tema es cómo elude lo del déficit alimentario. En Argentina no se puede obviar o dejar a la intemperie, o peor, a la voluntad de los opuestos . No es como los debates en Europa, una masturbación de la izquierda para ganar tres votos. Dentro de pocos años entrará una camada de gente malnutrida a la secundaria. Ya ahora sólo egresa la mitad de los ingresantes en primer año. Ni quiero imaginar cuántos egresarán en diez años. Es gravísimo y la solución no puede ser ‘la capitalización’; léase: ‘trabajen, mejoren y ahí van a dejar de sufrir pobreza’.
Sería loable si da una respuesta clara e inequívoca sobre su pensar en el asunto.

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Edo
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Written by Edo

Me gusta dibujar ropa, analizar estrellas y comer rico.

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